Hace 43 años _


El 4 de Febrero de 1976, Salamá y toda Guatemala se despertó violentamente con un sismo potente de 7.5 grados en la escala de Richter. Murieron alrededor de 23 mil personas y 77 mil sufrieron heridas graves. Al menos 258 mil casas quedaron destruidas, cerca de 1.2 millones de personas quedaron sin hogar.


Terremoto de 1976, Guatemala


Eran las 3:01:43 horas. La fase de destrucción duró solamente 49 segundos, con la energía equivalente a la explosión de 2 mil toneladas de dinamita.

El epicentro se localizó a más de 160 kilómetros al noroeste de la capital, en Los Amates, Izabal, a 5 unos kms de profundidad en la parte oriental de la falla de Motagua, que forma la frontera tectónica entre las placas norteamericana y la del Caribe.

El terremoto causo una ruptura visible de 230 kilómetros a lo largo de la Falla del Motagua, desde Puerto Barrios en el oriente, hasta Chimaltenango en el occidente.

La intensidad máxima se observó en algunos sectores de la capital, Mixco y en Gualán (Zacapa), observada en un área total de 33 mil kilómetros cuadrados. Chimaltenango fue el departamento más afectado, pues registró casi 14 mil muertos. En ese entonces, las casas que eran construidas de adobe, la mayoría quedaron reducidas a escombros, lo cual hizo muy dificultoso la búsqueda de desaparecidos y de sobrevivientes.

Aproximadamente 250 mil casas de adobe quedaron destruidas. El país estuvo muy unido ayudando a los damnificados y muchos países nos apoyaron inmediatamente. Los guatemaltecos siempre estaremos muy agradecidos a todos los países que se sacrificaron para darnos la mano.
El entonces presidente de Guatemala Kjell Eugenio Laugerud García tuvo que enfrentar la mayor tragedia natural en la historia de Guatemala, el terremoto del 4 de febrero de 1976, muchas personas aún lo recuerdan por ser una persona capaz para afrontar una crisis de tal magnitud. Pronunció la célebre frase “Guatemala está herida, pero no de muerte”, con la que buscó levantar la moral del pueblo guatemalteco.

De América, los primeros países en llegar con ayuda fueron Estados Unidos, Venezuela, México, Argentina, Chile, y Perú.

El Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología – INSIVUMEH – ha hecho estudios basados en las fallas que pudieran ocasionar otro movimiento sísmico de tal magnitud.
Esas fallas son: la falla de Chixoy-Polochic, y la falla del Motagua, la cual causo el terremoto de 1976. Basado en esto se han logrado los avances necesarios de estar preparados para otra catástrofe de esa magnitud.

Iglesia San Mateo Apóstol – 1976


En Salamá, por lo que nos cuentan el tres de febrero en horas de la noche era un total silencio además que no había trafico ni ruidos de otra índole, reinaba la calma y se sabía que era tal esa calma que hasta daba escalofríos, los perros aullaban sin parar las gallinas cacaraqueaban en los gallineros y los abuelos tenían miedo a que algo sucedería, hasta el aire cambio por completo, y edificios, Casas, Puentes, Escuelas, todo quedó reducido a escombros personas conocidas muertas y heridas, después de este terremoto algunas edificios pasaron a formar parte de otras construcciones porque ya no se podía volver a reconstruir ejemplos La escuela Normal, el Mercado central, el Hospital Nacional, Guarderías Infantiles. Las garitas de reservas Militares. Etc. Las autoridades de esa época eran Alcalde Bachiller Jorge Quiroa Gómez, Gobernador Hugo Arnoldo Conde Prera, con las gestiones realizadas se consiguió tener casas de madera, Cruz Roja, Frazadas, Utensilios de cocina, medicina, Laminas, Herramientas dándole a las personas necesitadas lo que ellas necesitaban, se sabe que en la cabecera municipal solo hubieron dos muertos siendo ellos, Tito Prera, y su Tía la señora Margarita Prera, quienes vivían frente donde está ahora la Imprenta mi terruño en ese predio baldío, el entonces presidente Kjell Eugenio Laugerud García visito Salamá y se dio cuenta de la magnitud del desastre no así de los fallecidos ya que fueron solo dos. Recuerdos que quedaron para siempre en la mente de los salamatecos y guatemaltecos de ese desastre telúrico.

Antigua Iglesia de San Ignacio – 1976