Don Isaías vino a Salamá donde los que lo vieron y saludaron guardan los mejores recuerdos de una gran persona educada y culta, sobre todo trabajador el nació en el occidente de Guatemala específicamente en Totonicapan.

Cuando vino a Salamá ya venía con el conocimiento de modelación eso lo aprendió en la Escuela de Artes y Oficios de su ciudad natal. Siempre pobre, humilde, pero también con el conocimiento de Panadería, además el presto su servicio militar en la capital cuando solo tenía veinte años de edad.

Cuando el piso por primera vez Salamá tenía 30 años, se casó con una salamateca en 1940, doña Sebastiana Flores, sus hijos Pedro Isaías, Ana María, Marta Ruperta, Juvencia Isabel, Felipe José, Carmen Adela, Carlos Humberto, Olimpia, Gloria Abigail, fue muy feliz al lado de su familia pero por alguna situaciones su esposa lo abandono y se fue de Salamá, don Chaía sufrió su ausencia y la de sus hijos, los más pequeños se quedaron con él.

Mientras nuestro amable personaje seguía con su panadería para sostener a sus pequeños, trabajo haciendo pan con personas como Doña María Cruz, luego con doña Emilia de Fernández, luego Señorita Rosario García, y la mayoría de años con doña María de Sanabria. Para luego verlo siempre por estas calles de Salamá vendiendo pan artesanal y nuégados, Ahhhh don Chaía como hace falta verlo con su amabilidad y carisma, se nos adelantó en el año 2010 pero su recuerdo perdura en todos los que lo conocimos.