Provenientes del municipio de San Jerónimo en el año 1912, dos pregoneros de la fe evangélica, llegaron a Salamá con una nueva forma de creer en el evangelio, en busca de convencer a muchos, algo que lograron tiempo después.

Esos fueron los inicios de la primera iglesia evangélica en Baja Verapaz, situada en el centro de Salamá, la iglesia del Nazareno central Dios es Amor.

Más adelante, en 1918 se consolidó como iglesia integrando a otras personas que se adhirieron como miembros construyendo el primer templo evangélico.

La llegada de esta iglesia trajo consigo la posibilidad de obtener acceso a la biblia, para la población en Guatemala, pues uno de los misioneros de dicha iglesia, fue quien durante una fiesta patronal ofreció el libro sagrado en esta ciudad.

Sus primeros miembros se esforzaron por propagar la doctrina de esta iglesia que promovía una nueva forma de practicar la santidad, logrando que muchos salamatecos aceptaran perseverar en esta fe.

La iglesia en ese entonces comprendía un predio extenso en el que se edificó el templo y otras oficinas.
Varios misioneros provenientes de otros países entregaron parte de su vida en pro de esta iglesia en Salamá, constituyéndose en guías espirituales de gran apoyo para los creyentes miembros de esta congregación, que con el paso del tiempo ha crecido de gran manera.

Durante estos años la iglesia de nazareno central Dios es amor, ha servido a la población a través de diferentes agencias de proyección social promoviendo varias acciones de ayuda al prójimo.

Aunque los inicios de esta misión evangélica no fueron fáciles, en la actualidad goza de mucha aceptación, convirtiéndose incluso en la impulsora de muchas organizaciones religiosas en todo el departamento.

La iglesia del Nazareno central Dios es amor, celebra 100 años de historia en Salamá, periodo en el cual ha sido fuente de transformación de la vida de muchos baja verapacenses que han creído en esta forma de vivir la fe cristiana.
Estos cien años en Salamá, han precisado el apoyo de muchas personas, que de una u otra manera han promovido el crecimiento de esta misión, vecinos, miembros, misioneros y autoridades departamentales y municipales a quienes hoy se reconoce por su apoyo constante.