Reino de Tezulutlán

 


Las poblaciones pipiles reubicadas en lo que hoy es el Departamento de Escuintla fueron aniquiladas en cruentas luchas por los españoles, comandados por Pedro de Alvarado. Los grupos que se encontraban en tierras de “Tezulutlán” o “Tierras de Guerra”, resistieron los combates y formaron la Verapaz en 1,548.
Después se efectuó la toma pacifica de este territorio por los frailes dominicos, quines se dedicaron a convertir al cristianismo a los aborígenes y agruparlos en pueblos. Posiblemente la conversión de Salamá, tuvo lugar en 1,552, después de lo cual se inició la construcción de su templo.
Después de esta fecha las noticias acerca de Salamá son escazas, únicamente se tienen algunos datos aislados encontrados en las crónicas escritas en el período Colonial. Sólo se sabe que produjo cacao, y que administrativamente quedó asignada a la Provincia de la Verapaz.
La conquista pacífica de esta área se dio luego de constantes intentos y fracasos de sojuzgar a los indígenas por Pedro de Alvarado, quien decidió en 1,528 invitar a los frailes dominicos para ir a realizar una conversión pacífica entre los habitantes de las “Tierras de Guatemala” de Tezulutlán.
Para entonces los hispanos se preparaban para incursionar nuevamente en esta región, por lo que intervinieron los dominicos, aconsejando une “Conquista Pacífica”. Fray Bartolomé de las Casas ofreció enseñar la doctrina y así ir convenciendo a la gente que habitaba esas tierras de aceptar el cristianismo.
El proyecto de la conquista pacífica de Tezulutlán fue recibido en 1,543, por el Juez de Residencia Alonzo de Maldonado, oidor de la Audiencia de México, quien consideró aceptable el proyecto por el Padre de las Casas. En ese año se firmó una capitulación en la que se indicaba que los indios, reducidos a le fe por los dominicos, y a la autoridad del Rey de Castilla, no podrían ser encomendados a persona alguna, previendo así que en cinco años los españoles no deberían penetrar por las tierras que serían “Conquistadas” espiritualmente por los frailes de Santo Domingo.
Así se inició la evangelización de los naturales, como la mayor empresa registrada en la historia del Mundo Nuevo. Los religiosos se dedicaron a aprender los idiomas de la región, especialmente de Tezulutlán cuyas tierras no habían podido ser tomadas por los españoles, por la valentía y belicosidad de sus habitantes.

http://www.guatemala-tourisme.info/espagnol/salama/histoire.htm