El profesor Walter Boteo describe esta residencia como “la mejor casa del pueblo”. Cuando la señorita Ana María Rizo se casó con el médico Julio López, en el decenio de 1960, se alfombró la calle desde la iglesia hasta la entrada de la casa. Entre los otros integrantes de la familia, destacó Domingo Rizo Monzón, músico que interpretaba para la iglesia católica (entrevista a Walter Boteo, 25 de septiembre de 2014). Es de las pocas residencias de tradición renacentista que se conserva en la ciudad y un buen ejemplo de cómo era Salamá antes de 1,976.

Fuente: Revista Tradiciones de Guatemala, Centro de Estudios Folklóricos, Universidad San Carlos de Guatemala.