Uno de los ciudadanos que tantas veces vimos pasar con su bicicleta por las calles de la cabecera departamental de Salamá, Baja Verapaz, humilde, sencillo, pero con un gran amor por la población de Salamá, durante mucho tiempo militó en los equipos de futbol de la liga municipal de la Cabecera, fue un caballero dentro de las canchas, tanto como buen ciudadano fuera de ellas. Hemos querido plasmar parte de su historia como deportista que vivió por más de 40 años en la ciudad de Salamá.

Aunque no trascendió a la élite del futbol, es un ejemplo a seguir en la disciplina deportiva, donde muchas veces se desbordan las pasiones entre aficionados y deportistas. En el año 2005 concedió esta entrevista para exaltar los acontecimientos más relevantes en su vida y ahora la compartimos para conocer de tan distinguido personaje.

Originario de Cubulco, Baja Verapaz, padre de destacados futbolistas, le vimos jugar por años en el Deportivo San Cristóbal de la liga Municipal de Salamá, el famoso equipo del barrio Hacienda la Virgen. Siempre dió ejemplo de ser un auténtico futbolista en disciplina respeto y entrega. A sus 76 años nos comentaba que la edad nunca será una limitante para regatear un balón como él lo hizo, “Es un honor y un orgullo para mi familia y para mí que me concedan esta oportunidad de expresarme ante los medios”. Expresó.

“Conocí a mi esposa en lo que se llamaba El baile de las flores” tradición que se realizaba en la Aldea Canchel, Cubulco, Baja Verapaz en el año 1956; “El 5 de enero de 1958 contraje matrimonio con mi esposa de donde procreamos 6 hijos, que seguramente ustedes los conocen por haber sido buenos deportistas, logrando más de 50 años de vida matrimonial”.

En su primer trabajo, laboró en La Guardia Civil destacado en la ciudad Capital de Guatemala durante 7 años, también fue policía de tránsito, y no lo movilizaban de la 6ª. Avenida entre 7ª y 8ª calle de la zona 1 cuando eran puestos fijos, era muy cumplido por eso a él lo mandaban a tan importante arteria, ya que era una de las más transitadas y necesitaban una persona muy responsable para dirigir el tránsito (todavía no se instalaban los semáforos), luego decidió cambiar de ambiente, terminó su primaria estando en el trabajo en la “Escuela Alejandro Maduren” que quedaba en la Parroquia Zona 6, en los espacios que tenía de descanso, al mismo tiempo se fue a estudiar a la Escuela de Comercio y especializaciones “José Batres Montufar” en el año de 1952.

Estando capacitado para oficinista fue transferido a la Oficina de Transito y la oficina de orden de la Policía Nacional. Cuando entro alzado en armas el Coronel Carlos Castillo Armas para dar el golpe de estado los dejaron encerrados en el sótano del Palacio de la Policía Nacional que queda en la 14 calle y 6ª avenida de la zona 1, después de 24 horas de estar encerrados dispusieron el grupo de empleados que estaban encerrados salirse en medio del fragor de los disparos en donde encontraron los tanques del ejércitos ubicados en la calle ya que el propósito de los alzados era sacar al Director que se llamaba Cruz Wer y para sacar de la Presidencia al Coronel Jacobo Arbenz Guzmán.

Por haber salido del cuartel todos los empleados perdieron el trabajo en la Policía Nacional, razón por la cual se regresó a su tierra natal Cubulco.
De esa cuenta que trabajó con el Dr. Juan José Arévalo y con el Coronel Jacobo Arbenz Guzmán siendo presidentes de la república de Guatemala.

Por temporadas laboró en la Municipalidad de oficial en el año 1958 y con la inestabilidad laboral en las municipalidades por los cambios a cada período eleccionario fue sacado y vuelto a ubicar en otro período donde al final laboró mucho tiempo en la municipalidad de Cubulco.

En el año de 1966 fue candidato para Alcalde de la Villa de Cubulco por el PID (Partido Institucional Democrático) ganó las elecciones, cumplió su período y por su capacidad lo dejaron laborando en la alcaldía, pero 8 años después llegó un alcalde que no aceptó esta condición y despidió a muchos empleados de la municipalidad.

Previendo que en cada período habían cambios para ese entonces ya tenía su solicitud en el Organismo Judicial donde fue atendida su solicitud y fue nombrado secretario del Juzgado de Paz de Morales Izabal, habiendo laborado durante poco tiempo porque solicitó su traslado para el Juzgado de Paz de Salamá, Baja Verapaz, fue ascendiendo donde lo nombraron para el Juzgado de Primera Instancia de Escuintla, Juzgado de Primera Instancia de Cobán, Alta Verapaz, después volvió a Salamá ya en el Juzgado de Primera Instancia porque le gustaba la población por la comodidad que presentaba, donde pudo establecerse al adquirir un terreno y construir su casa de habitación.

En el año de 1988 sufre de una enfermedad (la alta presión) que ya no le permite trabajar, renunciando de dichas labores que le provocaban mucho stress que le afectaba en el fondo de la misma enfermedad y salió en la calidad de jubilado del organismo judicial.

Desde entonces ha practicado la agricultura porque tiene en concepto de que jubilarse no es tirarse a la cama a descansar, lo único que hay que hacer es de cambiar de actividad en una labor que no le cause mayor stress, permitiéndole descansar trabajando, es una actividad que descubrió que le encanta para poder desarrollarse personalmente. Aunque a veces no se cosecha lo suficiente pero la actividad le permite realizar una terapia efectiva para sus afecciones.

EN LO DEPORTIVO

Inicia cuando estaba en la escuela primaria en la Escuela Urbana de la Villa de Cubulco, donde jugaban con naranjas verdes, frente a la iglesia parroquial justo en donde ahora ponen el palo volador, pero como luego se hecha a perder la fruta al estarla pateando, idearon hacer pelotas de trapo forradas de con medias de mujer, eso hacia de los balones más duraderos, porque los balones que ahora se utilizan no se conocían ni de plástico.

A los 18 años sale de su tierra, con la intención de superarse, porque no iba a estar toda la vida igual, estando de estudiante en la Escuela de Comercio se organizó un equipo de futbol adonde fue invitado a participar, entrenaban en el Campo de Marte de la ciudad Capital, donde tuvo la oportunidad de ir a jugar a varios lugares y en la Policía también fue invitado a participar del equipo de la institución, donde tuvo oportunidad de visitar varios lugares a realizar juegos amistosos principalmente.
Cuando regresa a Cubulco también sigue en la práctica del futbol en donde tuvo oportunidad de visitar varios lugares como Canillá, Joyabaj, Sajcabajá (Departamento de El Quiché) a donde se trasladaban a caballo en recorridos de 3 días para llegar, jugar y regresar.

Establecido en Salamá con toda la familia desde 1977, jugó en el equipo “Provincianos”, “Victoria”, “Magisterio”, “San Cristobal A”, “San Cristobal B”, de donde se retiró en el año de 1988 por los mismos problemas de salud.

Siempre siguió jugando partidos amistosos que no lo dejó de hacer hasta el año 2010, jugando ya en canchas privadas con “patojos viejos” que se reunían para no dejar de practicar el futbol.
Como dirigente recordaba al Profesor Carlos Humberto Valle Vásquez del equipo de Magisterio, Profesor Manuel Hernández, Profesor Héctor Soberanis, como jugador a Profesor Richard Grant, Representante del Equipo San Cristobal “Luis Yat”, y muchos que ya no recordaba (en el momento de la entrevista).

Su opinión como futbolista de la situación del deporte ya que era un asistente de domingo a domingo a las canchas “Me gusta ir a ver el futbol aunque no jueguen mis hijos, yo siempre vor a ver a los equipos porque en todos los equipos tengo amigos y me gusta estar en el ambiente jocoso que se crea en los camerinos y me gozo con presenciar su desempeño dento de la cancha”.
Me gusta presenciar las actuaciones del equipo de “La Villa Deportiva” donde tengo tantos amigos. En cuanto al desarrollo del deporte está bastante avanzado lo que concierne al juego de conjunto, veo que hay buenos jugadores en Salamá, considero que hay jugadores para hacer 2 selecciones muy buenas.

En el desempeño del futbol estando en la capital jugaba como puntero andino derecho como se le conocía a la posición en los años 50’s, Ya en Cubulco me ubicaron como defensa por las cualidades de desempeño que manifestaba, porque a los delanteros oponentes los sacaba fácilmente. De volante nunca pudo desempeñarse.

Como anécdota un viaje que tuvo a Rabinalá (Aldea de Cubulco), fueron invitados a la Feria, estando don Landelino en plena campaña política en los años 60’s, la noche anterior se reunió con la gente para platicar con ellos tomándose unos traguitos para condescender con los aldeanos, como a las 22:00 horas los demás jugadores se retiraron a descansar, él compró una botella de “Cusha” para el camino de regreso el día siguiente, en un morral guardó la adquisición no dándose cuenta que había sido controlado adonde dejaba la botella, ya en el camino agarra su botella diciéndole a un amigo que se echaran un trago, el amigo respondió está bueno pero te lo echás vos primero manifestó, cual sería su sorpresa que se la habían cambiado por agua y le tocó que sufrir la “goma” en el regreso entre las risas de los compañeros. Para entonces tenía 35 años de edad.

Jugando en Cubulco contra un equipo de San Gabriel Pasuj, como siempre estaba jugando en la defensa pero como los muchachos no hacían goles fue a probar si metía su gol “bailó” a todos y ya para tirar al marco se paró sobre la pelota y calló embrocado, se golpeó un brazo que le afectó en el trabajo el día lunes en una labor de campo le fue re incómodo poder realizarla y se dijo que ya no volvería a jugar por los riesgos que se toman. Dejando el futbol por 10 años, retirándose aunque el amor por el deporte lo seguía manifestando al presenciar todos los domingos las jornadas del campeonato. Hasta que se ubicó en Salamá a la edad de 53 años ante la insistencia de Chepe Jacinto volvió a las canchas durante más de 20 años.

Su último partido lo realizó con el equipo de Héctor Soberanis en el año 2004 donde recibieron al equipo de la Aldea El Jícaro, se sabía que eran veteranos, pero resultó que era un equipo normal pero aún así se decidió por jugar el encuentro.

El 18 de septiembre jugó su último partido con un equipo del Tribunal de Sentencia en las canchas del Batallón de Ingenieros en donde jugó sus últimos 45 minutos con buen desempeño, con el hándicap de que estaba recién operado de su ojo.

Fue su aporte al deporte de Salamá y se siente orgulloso de haber tomado parte en el mismo, invitando a las nuevas generaciones para que se haga un buen trabajo para llevar a nuestros equipos a niveles más altos.