La presencia de congregaciones protestantes o evangélicas en Guatemala se inició paulatinamente en el siglo XIX, consolidándose durante el gobierno liberal de Justo Rufino Barrios, quien los veía como un símbolo de progreso. Los presbiterianos fueron los primeros en llegar,  construyendo su templo en las cercanías del palacio de gobierno. En 1901 hacen su ingreso al país dos matrimonios estadounidenses pertenecientes a un grupo llamado Misión Pentecostal, los cuales, de acuerdo con Virginia Garrard-Burnett (2009), intentaron fundar una misión en Livingston, Izabal; sin embargo, perecieron víctimas de la fiebre amarilla. Entre 1903 y 1904 se hicieron nuevos intentos por asentarse en la región, sin embargo, fue en el último año en que los pastores John Butler y Richard Anderson se establecieron en la región cafetalera del departamento de Alta Verapaz, fundando una iglesia en la ciudad de Cobán, la cual posteriormente tomaría el nombre de El Nazareno, dando de esa forma inicio a la misión del mismo nombre, la cual continúa teniendo presencia en la región de las Verapaces, entre ellas Salamá. Como consecuencia del Acuerdo Internacional, que dividió el territorio nacional entre los cincos grupos protestantes que tenían presencia en Guatemala en 1902: presbiterianos, centro americanos, metodistas primitivos, amigos o cuáqueros, y nazarenos; a estos últimos les fue asignado el territorio de los departamentos de Alta y Baja Verapaz. Garrard-Burnett afirma que era la misión protestante más pequeña de las existentes en el país, no obstante exigieron quedarse con la región de las Verapaces, que eran ricas en fincas de café y de las zonas más aisladas de Guatemala.

En el decenio de 1920 la iglesia El Nazareno estaba establecida en las Verapaces, y surgió la necesidad de organizarla en sectores. Fue así como el 9 de noviembre de 1927 se creó el distrito de las Verapaces o “Verapacense de la Iglesia del Nazareno”, teniendo como sede la ciudad de Cobán y estaba integrado por los departamentos de Alta Verapaz, Baja Verapaz y El Progreso. Posteriormente, en enero de 1989 la entidad se desintegra, dando lugar a los distritos Nororiente, formado por Baja Verapaz y El Progreso; y el Verapaz del Norte, integrado por Alta Verapaz (p. 32). La idea de crear un distrito independiente surgió por iniciativa de los pastores de las iglesias de Baja Verapaz, quienes consideraban que el distrito de las Verapaces era sumamente grande y que por lo tanto la feligresía del área sur era desatendida. Fue así como el 15 de enero de 1989, surgió el distrito Nororiente. En 1991 el departamento de Baja Verapaz se desligó y formó el Distrito Centro Oriental. En 2003 se decidió cambiarle el nombre por el de Distrito Baja Verapaz, iglesia del Nazareno y que aglutina a todas las iglesias de la Verapaz del sur (Varios, 2012: 38 y 39). Actualmente el distrito está dividido en cinco zonas, correspondiendo a Salamá la Zona Norte I. Para 1940 los adeptos al protestantismo en Baja Verapaz sumaban 414, ubicándose en varios municipios del departamento, entre ellos Salamá, al parecer los primeros conversos fueron mestizos pobres, y posteriormente indígenas (Barrios, 1996: 149). En el decenio de 1940 y luego de la Revolución de Octubre, los grupos protestantes en Guatemala ganaron auge al establecer en el país instituciones dedicadas a la asistencia social y a la educación, que se enmarcaban dentro de los ideales del presidente Juan José Arévalo, en el contexto de mejorar los niveles de vida de los guatemaltecos de la época.

Durante el punto álgido del conflicto armado interno, muchas personas en el país, con el fi n de salvar sus vidas, se convierten al protestantismo, lo cual explica la presencia en la primera mitad del decenio de 1980 de nuevas iglesias evangélicas, entre ellas: Asambleas de Dios, Iglesia del Evangelio Completo, Príncipe de Paz, Misión Elim. Para 1981 en Salamá existían tres iglesias protestantes (Barrios, 1996: 150). Donald Sanabria y Maykc Pivaral, jóvenes integrantes de la Hermandad Siervos de Jesucristo, refieren que se calcula que más del 70% de la población salamateca es católica; sin embargo, mencionaron que la parroquia tiene como proyecto levantar un censo para establecer con exactitud el número de fi eles católicos en todo el municipio. “Hubo un tiempo en que el catolicismo bajó considerablemente en Salamá, y algunos se hicieron evangélicos… actualmente usted va a encontrar infinidad de iglesias evangélicas en la ciudad, pero… no representan gran cantidad ni comunidad” (Sanabria, Religiosidad en Salamá, 2015), (Pivaral, 2015). Posiblemente una de las causas por las cuales el protestantismo no ha tenido gran presencia en Salamá es explicada por Virginia Garrard-Burnett: “allá en las remotas Verapaces, los nazarenos se encontraron aislados, tanto de posibles conversos como de los otros misioneros” (Garrard-Burnett, 2009: 57).

Fuente: Revista Tradiciones de Guatemala, Centro de Estudios Folklóricos, Universidad San Carlos de Guatemala.