Al acceder a la presidencia de la República el coronel Carlos Castillo Armas, en 1954, se planificó la construcción de un centro penitenciario en Salamá (Tesoro, 2003: 16). Se inició en 1957, antes de fallecer Castillo, y el maestro de obras fue José Barrios (entrevista a Walter Boteo, 25 de septiembre de 2014). En 1960 ya estaba concluida (Sandoval, 1960: 16). Fue descrita como “una gigantesca penitenciaría que asoma sus altas murallas al lado noreste de Salamá” (Alvarado, 1971: 4). Cuando se suprimió la Penitenciaría Central en la capital, en 1967, 100 reos fueron trasladados a la salamateca (López, 1978: 20).

Era considerado uno de los principales centros de detención del país (Ordóñez, 1970: 146), o como la “Siberia de Guatemala” (entrevista a Walter Boteo, 25 de septiembre de 2014), en alusión a las deportaciones realizadas por el régimen soviético en su época más atroz. Dejó de usarse como prisión y, en 1989, fue cedida a la Confederación Deportiva Autónoma de Guatemala para convertirla en Villa Deportiva (placa conmemorativa en el edificio; Méndez, 2004: 35).

Es un edificio convencional, con pabellones cubiertos con techo a dos aguas, de tijeras de madera y cubierta de lámina de cinc. Lo más destacable es el aspecto exterior, con un alto muro de mampostería en el que se ve un añadido de ladrillo y torretas en los ángulos. Sobre los muros, el pasillo entre torretas circula el inmueble y permite una vigilancia en el interior y exterior del edificio.

Fuente: Revista Tradiciones de Guatemala, Centro de Estudios Folklóricos, Universidad San Carlos de Guatemala.