Hacia el sur poniente de la plaza, se encontraba otro solar que, al parecer, no perteneció a la traza original sino que fue incorporado al pueblo con el crecimiento natural. Según una referencia, en este predio se instaló la Gobernación Departamental en el decenio de 1940 (Boesche, 1985: 15).
De cualquier manera, en 1965 se concluyó la construcción del edificio que debía albergar las oficinas del Banco de Guatemala en Salamá. El diseño de la obra fue del arquitecto

Carlos Haeussler, uno de los arquitectos más importantes del país en la segunda mitad del siglo XX. Entre las obras de Haeussler, en la ciudad capital, se encuentran el edificio del diario El Gráfico (actual sede del Siglo Veintiuno), Crédito Hipotecario Nacional del Centro Cívico, Centro Financiero (Banco Industrial, zona 4), la sede central del Banco Nacional Agrario (actual agencia del Banco de Desarrollo Rural, en Avenida La Reforma), Sinagoga (zona 9), edificio Etisa (zona 9) e iglesia El Divino Redentor (zona 11).

Los encargados de la construcción de la agencia salamateca fueron Hugo Mayorga y Enrique Tejada y la obra tuvo un costo de Q113 mil (Prensa Libre, 29 de noviembre de 1965, página 4). Con el cese de actividades ordinarias del Banco de Guatemala, establecido en 1985, el edificio pasó a otra entidad bancaria y, en la actualidad, sigue cumpliendo con el destino que se le dio originalmente. Al ser una obra de Haeussler, continúa la tendencia expresionista del arquitecto. Monumento a la Madre Al norte de la agencia bancaria, se encuentra un parque municipal, donde se erigió el Monumento a la Madre. Según el docente Francisco Guzmán Valdés (entrevista, 21 de octubre de 2014), “todos los maestros del área rural hicieron aportes, durante varios meses, desde Q2 hasta Q10 mensuales”.

Por su parte, el también maestro Walter Boteo (entrevista 25 de septiembre de 2014), indicó: “se contrató a un escultor de Guatemala y se instaló”. El monumento cuenta con una inscripción que indica el año de su erección, 1968. Además, el predio está jardinizado y cuenta con bancas, lo que lo convierte en una agradable plaza.

Fuente: Revista Tradiciones de Guatemala, Centro de Estudios Folklóricos, Universidad San Carlos de Guatemala.